5 feb. 2011

Volver a Ciudad Real


Francisco Mena Cantero sublima sus raíces manchegas con un libro memorable, nº 78 de la Colección Literaria que edita la Diputación Provincial.

“VOLVER A CIUDAD REAL”

“Escribir es poner en el papel un nombre
como quien pone un hombre, en pie. De carne y hueso.”
Vicente Aleixandre.



A Francisco Mena Cantero (1934) lo conocí en la tertulia del grupo literario Guadiana, durante una de sus visitas a Ciudad Real (1979). Reside en Sevilla con su esposa, hijos y tres nietas. Valoro mucho sus cualidades humanas y sentido de la vida. Sin ninguna duda, junto al fallecido Ángel Crespo, es considerado de los poetas ciudadrealeños fundamentales.

A lo largo de su dilatada trayectoria, libro tras libro demuestra crecer con las heridas, liberar el dolor desde dentro y conseguir que retoñen nuevos poemas aún más hermosos, espacios de luz y esperanza. Vive en “Un silencioso laboreo”, como bien interpreta en su ensayo crítico (Betania, Madrid, 2009) Enrique Barrero Rodríguez, profesor titular de la Universidad de Sevilla y poeta varias veces premiado en nuestra provincia.

Mena Cantero se siente conmovido por la pasión y tiene la necesaria lucidez para consolidar su brillante labor, siempre vitalista: escribir serenamente, claro y profundo, fijando la mirada en sitios que son sangre de una memoria donde habitan corazones y rosas perdonadas, belleza, verdad, legados histórico-culturales: “Buena utilización del sol, Alarcos,/ cuna de Villa Real, hiciste,/ abriéndote a las brisas del vino y de la espiga.” (p.37)

Otros poetas han ensalzado La Mancha, encrucijada de caminos, dando voz a sus gentes generosas, campos de fuego, penas, asombros... El propio Francisco Mena lo había hecho ya fervorosamente. Sin embargo, esta obra se centra en Ciudad Real, territorio que guarda recuerdos imborrables, aromas distintos en la piel del poeta: “Hoy busco/ el murmullo de entonces, lo mejor/ de aquel silencio, lluvia, alondra azul/ y repetida cumbre.” (p.45)

En su prólogo, José Corredor-Matheos se pronuncia: “Son aquellos lugares tal como eran entonces, empañados ahora por una niebla de deseo de recuperación y de nostalgia: calles de la Esperanza, de San José, del Progreso, Plaza del Pilar, Plazuela de las Monjas, Parque de Gasset...” (p.5)

“Hijo pródigo”, regresa a su niñez y juventud, experimentando ternura y melancolía ante la presencia luminosa de seres amados que no se pueden olvidar, como la madre: “Pero te alcanzo todavía. Siento/ tu amorosa tristeza, frío/ del silenciado labio, la luz que ya te habita.” (p.56) Y la declaración a la mujer amada, los primeros besos en aquel parque de Gasset: “El amor/ tuvo su nido aquí, su casa/ en la humedad de esta penumbra/ o en los enormes días/ en que el sol abrasaba las palabras.” (p.26)

Francisco Mena Cantero presentó su libro “Volver a Ciudad Real” en diciembre. Estuvo acompañado por el Vicepresidente de la Diputación y responsable de la BAM, Ángel Caballero, el escritor y poeta Luis García Pérez, que disertó sobre la brillante trayectoria del autor, así como un gran número de familiares, profesores de su misma promoción, amigos y compañeros del grupo Guadiana.

Desde LANZA felicito a su estimable colaborador, el humilde maestro Paco Mena.

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