24 may. 2013

Aquéllos que conspiran. Te digo, Walt Witman

El autor es “uno de los nuestros”. Se llama Juan José Guardia Polaino y nació en Villanueva de los Infantes (1956), pero reside en Valdepeñas desde 1975, donde pronto despuntan su vocación cultural y talento creativo (poeta, rapsoda, actor, dramaturgo...), bajo la luz tutelar del Grupo Artístico-Literario “El Trascacho”, siendo hoy su Coordinador Literario. 
 
Amigo sincero de todos, lleva muchos años como “maestro de ceremonias altruistas” por Campos de Montiel. Conoce famosas bodegas convertidas en templos de poesía y venerables claustros que conservan el fulgor espiritual de los últimos versos quevedianos. En 2001 fue designado Gran Maestre General de la Orden Literaria “Francisco de Quevedo” (Villanueva de los Infantes). Participa en valiosos actos culturales. Es colaborador literario de “Pueblos Sin Fronteras” (Valdepeñas), “Basida” (Aranjuez) y del Centro Penitenciario Herrera de la Mancha (Manzanares). Pertenece a la Asociación Histórico-Cultural “6 de junio de 1808” (Valdepeñas), tiene varios galardones (poesía y prosa) y figura en antologías. 

Ha publicado “Jazmines para la Tragedia” (Col. “Ojo de pez”, Nº 10. BAM, 1989. Diputación Provincial de Ciudad Real) y “Labios que pugnan por amar, sufriendo” -Poesía 1990/1995- (Ayuntamiento de Valdepeñas, 2003). Inéditos aún tres libros de poesía: “Si el ángel oscuro llega...”, “Se me morían los hombres y sus ciudades” y “Este silencio que llama a derrota.”, más la obra teatral “Una historia templaria en Torre de Juan Abad” (Accésit en la XIX Muestra Provincial de Teatro -2009- de la Diputación Provincial de Ciudad Real). 

Para comentar “Aquéllos que conspiran. Te digo, Walt Witman” (Ayto. Valdepeñas, 2013), quería leer sus poemarios anteriores. Gracias a mi fraternal amiga Presen (sensible poeta), he sentido pasión, sinceridad, gritos rebeldes: amor y dolor. Ningún libro puede ser auténtico sin entrega, libertad y desnudez. 

Este digno tributo al norteamericano Walt Whitman y fiel reflejo de nuestra desalentadora realidad, fue presentado en la ciudad vinatera (11 de mayo) por Alfonso Manzanares (editor) y Natividad Cepeda (escritora). Romántica verdad invade los poemas de Juan José Guardia Polaino: “Aquéllos que conspiran/ desde la oscuridad y la sombra/.../ necios beatos/ corifeos del viejo inquisidor/ que nunca se enamoran de los cóndores/ o los pumas,/ solo tienen balas...” (p. 39) 

Voz manchega capaz de conmover, elevar cometas en el aire, volar a ras de suelo, mostrar sus manos limpias con pañuelos de hierba del camarada Walt Whitman y ser vagabundo de compasiva belleza, solitario ruiseñor cuyo canto celebra vivir, amar todas las cosas, visibles e invisibles, activar universales latidos y restañar profundas heridas de muerte: Naturaleza, pueblos, culturas, increíbles parajes, “tierras sagradas” convertidas en laberintos de soledad, sobrecogedoras urbes corrompidas por siniestros depredadores y cargadas de tristes sueños rotos: “...para aquellos que con furia extraña/ derriban las cometas, una palabra sin tiros/ que busca la cintura angosta de sus violines./ Hoy las praderas son esquinas de muerte./ Y sus búfalos abatidos, espectros pidiendo justicia.” (p. 65) 

A Juan José Guardia Polaino siempre le producen inquietud “evitables tragedias” que sufren niños y marginados. Su corazón, lazarillo de luces y sombras, denuncia la perdida virtud de proteger a los más vulnerables. Para conseguir transformar este mundo, hacen falta solidarios valores sin fronteras: “Quiero un hombre antiguo sobre mi derrota/ apostado a la orilla de cada camino,/ que pida ser sol,/ astro,/ piedra,/ yedra o labio,/ vozarrón de raíces innumeras que emerja de su miedo.” (p. 55) 

Labios labradores de versos urgentes. Amables lectores de Lanza, les aseguro que merecen atención. Un abrazo, querido poeta.

Lanza Digital

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