12 nov. 2011

Un mar de luz desde la piel al alma

Pilar Serrano de Menchén escribe poemas encendidos de ternura.



Desde la ilustre valdepeñera Sagrario Torres, en la provincia de Ciudad Real hay poetas muy valiosas. Entre tradición y modernidad lírica, sus libros nacen de sentimientos esenciales; hablan siempre de nosotros y nuestro inquietante futuro: libres, inteligentes, creativos... pero también oscuros, implacables, corrosivos con el mundo y las cosas necesarias que nos rodean. Todas coinciden: volamos ciegos hacia ninguna parte, sin preparar el corazón para su viaje final.

En Argamasilla de Alba nació y vive Pilar Serrano de Menchén. Amiga-paisana del inolvidable poeta Vicente Cano y querida compañera del Grupo Literario Guadiana (1977), escribe poemas encendidos de ternura. Tienen -confiesan- clara vocación espiritual, luz que camina de la piel al alma. Superan infortunios, cicatrizan graves heridas y luchan por vivir de otra manera. Nunca es tarde para cumplir los sueños: “Os invito a volver a la esperanza y llevar la belleza por el mundo./ En este instante que nunca pasará,/ porque el reloj anuncia las doce campanadas/ y están todos los espectadores esperando su brindis.

Pilar es autora de notables ensayos históricos: La Argamasilla que nos precedió (2002), Título de Villazgo de Argamasilla de Alba (2003), Escándalos y conflictos en la Argamasilla del siglo XVIII (2005), etc. Libros de relatos y poesía: Cómo rodar un ascua (1995), Doración del vino más manchego (1998), El cristal de la memoria (2005), Tiempo de favores (2008), Versos para el amor y la esperanza (2002), La palabra ante todo (2009) y Corazón de agua (2010).

El año 2006 fue nombrada Hija Predilecta de su pueblo, donde trabaja desde 1988 como archivera del Ayuntamiento. Es Secretaria de la A.C. "Los Académicos de la Argamasilla", ha formado parte de la Comisión Municipal para el IV Centenario y participa activamente en la Asociación de Cervantistas. Dirige el Grupo “Tiquitoc” Teatro. Su brillante labor cultural ha sido reconocida con diversos galardones: “Dama Andante” (Asociación Quijote 2000. Ciudad Real), Molinera de Honor (Campo de Criptana), “Quijote” (ACAZ “Federico Romero”. La Solana), “Con todos los derechos” (Instituto de la Mujer, Castilla-La Mancha), etc.

Mujer, manchega, madre, ¿dónde y cómo consigues sacar el precioso tiempo, tan necesario para cuidar de tu familia (¡amor infinito!) y cultivar investigación histórica, teatro, poesía...? Belleza de calidad indiscutible: “Deseo llegar cuanto antes arriba de la ternura pero no sé qué autopista seguir./ Me dicen que quizá con paciencia alguien me notifique la línea de mi rostro./ Por ello insisto./ Insisto y vuelvo a llamar./ Nadie responde.

Amables lectores de LANZA, he compartido recitales con Pilar Serrano de Menchén y puedo decir que su nuevo libro, Corazón de agua (Vitruvio. Madrid, 2010), ganador del XXXIX Premio de Poesía “Pastora Marcela” (Campo de Criptana), atesora 55 poemas cuya luz emerge sobre aguas apacibles donde la poeta percibe silencios, huellas o lágrimas de Dios, a quien dirige versículos
armoniosos conducidos por citas del “Cantar de los Cantares”, atribuido a Salomón y publicado entre los siete escritos poéticos y sapienciales de la Biblia: “¡Béseme con los besos de su boca!” (1,1)

Corazón sincero que renueva sutiles melodías del famoso “Cantar...”, late sobre luminosas aguas y nos transmite su fe (“aproximación a lo absoluto”) alentadora, dispuesta para confluir en la unión espiritual escudriñada por poetas manchegos como Valentín Arteaga, Francisco Mena Cantero y María del Carmen Matute. Humildad, recogimiento, constancia: “Tú me perseguías, persigues, extendiendo mi agua para seguir mi sombra./ Entonces, intrincado laberinto, te descubrí, supe, sé, a quien dirigirme,/ nombrar en las tinieblas.” (p.56)

Verdadera cultura universal, dentro de todas las religiones. Jehová, Dios, Alá: amor y dolor, palabras místicas que llevan hacia Jorge Manrique, Santa Teresa, San Juan de la Cruz (“¡Qué bien sé yo la fonte que mana y corre,/ aunque es de noche!”). Poetas, ángeles sin edén, fugitivos mortales a este lado de la eternidad.

Pilar Serrano se enfrenta cara a cara con el absurdo visible, hace preguntas íntimas a su corazón y cada respuesta que recibe la fortalece, llena de aire limpio los pulmones del verbo, facilita hermosa luz para seguir... amando: “Escucha el verso que alguien escribió en mí y luego digo/ y lo pongo en los folios a tu mano siguiendo./ Tú, amor eres, vuelo de luces para mí./ Y yo lo escribo.” (p.26) Sea.

Lanza Digital

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