29 may. 2017

Alas rotas que arden por Joaquín Brontons

Ha antologado y escrito interesantes textos introductorios de cada uno de los poetas manchegos incluidos en la antología 'Posguerra y Transición en la poesía de Ciudad Real', que editó Almud. 

José María González Ortega, nació en Ciudad Real, en 1958. Escribe poemas desde 1977 y ha publicado los poemarios: La voz de las Raíces (C. Real, 1979), Testimonio del ansia (Diputación de Ciudad Real, en su colección Biblioteca de Autores Manchegos, 1998), y Hablar con el silencio, editado en 2009 por la Diputación provincial, en la colección antes citada, que tantos poetas y escritores ha dado a conocer y que dirige mi viejo amigo José Luis Loarce, que hace un trabajo magnífico, como se puede ver en las bellas ediciones que publican de autores manchegos, donde hay excelentes libros de diversas temáticas. 

José María González Ortega no solo es un buen poeta y crítico literario colaborador del diario Lanza y de la revista Manxa, entre otros medios, que ha escrito hermosos libros de versos y excelentes reseñas críticas, ya que, también, es un estupendo antólogo, que ha preparado varias antologías de nuestra tierra, como Ciudad Real: Poesía Última (Diputación de C. Real, 1983) y una segunda edición ampliada en 1984, publicada por la misma Diputación en su citada colección BAM. 

También ha antologado y escrito interesantes textos introductorios de cada uno de los poetas manchegos incluidos en la antología Posguerra y Transición en la poesía de Ciudad Real, que editó Almud, ediciones de Castilla La Mancha, en su colección Biblioteca Añil Literaria, 2009, que con tanto atino y certeza a dirigido mi buen amigo el periodista, escritor y editor, Alfonso González Calero, ahora ya merecidamente jubilado, como el autor de este artículo, tras tantos años de lucha. 


El libro
El conocido Grupo Literario Guadiana, de Ciudad Real, que edita la veterana revista Manxa, dirigida por el poeta y crítico Eugenio Arce Lérida y coordinada por el escritor Esteban Rodríguez Ruiz, ha publicado, en su colección bibliográfica, que hace ya la número 35, el poemario: “Alas rotas que arden”, cuyo autor es José María González Ortega, que ha incluido veintitrés poemas muy interesante, dado que, dicho poeta, es poseedor de una voz propia y original, algo muy difícil de conseguir en la poesía, donde son legión los vulgares imitadores de otros aedos. Además, se aprecia fácilmente, que es un libro escrito con la sangre roja del corazón, en el que se ve, se palpa, la sensibilidad del artífice que lo ha redactado. 

Dicho libro lo conocí hace unos meses, cuando aún estaba inédito, dado que el autor me lo adjuntó en un correo electrónico; tras leerlo, le contesté en otro correo, diciéndole que era un buen libro de poemas, que me había gustado. Ahora, al verlo bien publicado y releído detenidamente, se lo repito: “Alas Rotas que Arden”, es un excelente tomo de buenos versos, en el que se lee verdadera poesía, algo raro hoy en día, donde abundan los poetastros… 

23 may. 2017

Ida y vuelta (Poemas 1985-2015)

Alfonso González-Calero García
IDA Y VUELTA (Poemas 1985-2015)



“El cerrado silencio de las cosas,
oscuras en su ser, como mi alma.”
(Alfonso González-Calero)

Alfonso González-Calero García (Ciudad Real, 1951) guardaba sus versos escondidos, quizá por timidez a desnudar el alma: “Encontrar que la esquina abre paso a otra nada/ Que el camino de enfrente te conduce a ti mismo/ Sospechar que el cariño no es mejor que la música/ y estar seguro que la vida te traiciona/ si quieres apresarla.” (Ida y vuelta; p19)

Somos viejos amigos y conocía poemas escritos en Tavernes (1981-83); varios publicó la revista Estaribel (Puertollano). Pero, reconozco mi grata sorpresa cuando recibí esta cuidada selección que titula Ida y vuelta (Poemas 1985-2015): “Tras un silencio ronco/ viene una brisa tenue/ que adorna los perfiles de las sombras/ y deja que salgan -en orden- las palabras.” (p31)

Periodista, funcionario público, jubilado en la Biblioteca de Castilla-La Mancha (Toledo, 2016), donde facilitaba su labor a los medios informativos. Alfonso, buena persona, cumple su palabra. José María Barreda, Consejero de Educación y Cultura de Castilla-La Mancha (1983-87), le nombró Director General de Bibliotecas y Animación Socio Cultural, iniciando la Red de Bibliotecas, Casas de Cultura, Teatros y Auditorios.

Dirige Almud, Ediciones de Castilla-La Mancha, colecciones Añil: Biblioteca, Biografías, Literaria, Feminista y Miscelánea. Coordinador en volúmenes colectivos de investigación histórica, social y cultural, necesarios para conocer nuestra Comunidad Autónoma. Defensor de la poesía, me pidió culminar sus antologías provinciales con Detrás de las palabras: Posguerra y Transición en la poesía de Ciudad Real (Col. Añil Literaria. Ciudad Real, 2009).

Ida y vuelta (Poemas 1985-2015) recopila 71 poemas (más lugares y fechas) de 6 libros: Para dudar que vivo (cuaderno rosa; 1985-1995), Cuaderno blanco trece (2002-2003), Cuaderno de madrugadas (2001-2005), Sin paisaje (2000-2004), Un verano se abre (2014), Carácter y destino (2015). José Corredor-Matheos firma de prólogo Versos para un diario: “En la poesía se dan ciertas constantes que reciben versiones o interpretaciones de los diferentes poetas, según sus inclinaciones personales, experiencias y tradiciones culturales. Temas fundamentales son, sin duda, el ansia de amar y ser amado, el temor a la muerte y, con él, el paso del tiempo.”

Amada poesía (regalo de luz), debe valorar ilusiones, naufragios, dudas, libertad… y ser tratada siempre con respeto: “Plantamos paraíso con la imaginación, con el deseo/ Plantamos esperanza con el vértigo/ Y tú y yo sabemos que podemos caernos/ e ignorar la materia del suelo.” (p41)

Alfonso González-Calero lleva todos sus poemas entre citas hermosas, como discípulo que honra verdaderos maestros del verbo: Gil de Biedma, Gimferrer, Valente, Gamoneda... Hasta 37 autores (varios repiten) abren, acompañan, reciben puros versos: “Siempre hace falta más:/ Inteligencia o ambición/ Rabia u orgullo/ Fiereza y voluntad incansables/ Para pagar el precio de la vida.” (p82)

15 may. 2017

11 may. 2017

Principio de incertidumbre (XIV Premio Nacional de Poesía “Ciega de Manzanares”)

“...aterido yo mismo ante el espanto ahora
busco un lugar sereno, una lección de calma.”
(Santos Domínguez Ramos)

Manzanares, tierra de buenos vinos y poetas, con el grupo literario “Azuer” aportando valiosos esfuerzos, traducidos en la revista “Calicanto” (1996) y los premios nacionales (relatos y poesía), convocados gracias al valiente patrocinio del Ayuntamiento y la gestión de su Concejal de Cultura, Silvia Cebrián. Por cierto, suben dotación en poesía: 3.000 euros y publicación (web municipal).

El jurado que preside Antonio Hernández (Premio Nacional de Poesía) y formaban de vocales Antonio García de Dionisio, Cristobal López de la Manzanara, Teodoro Serna y Manuel Laespada (poetas del grupo “Azuer”), concedió por mayoría el XIV Premio Nacional “Ciega de Manzanares”, al libro titulado Principio de incertidumbre, original de Santos Domínguez Ramos.

Santos Domínguez Ramos (Cáceres, 1955) es Catedrático de Literatura. Creó la red de talleres literarios en Extremadura (1996) y la coordinó seis años. Fundó y dirigió (2000-2006) el Aula dedicada en Cáceres al poeta José María Valverde. Miembro de la Asociación Española de Críticos Literarios, tiene publicados 17 libros y 14 premios importantes. Las provincias del frío (“Eladio Cabañero”, 2006), lo recomendó la crítica entre los mejores libros del año (finalista del Premio Nacional de Poesía). Pórtico de la memoria (Badajoz, 1994), iniciaba su libre caminar: el pasado 2016 conseguía el “Juan Ramón Jimenez” con El viento sobre el agua. Sus versos están traducidos a varios idiomas.

Principio de incertidumbre (Huerga-Fierro. Madrid, 2016) suma 31 poemas (todos llevan citas) en dos partes, Ritual de bengalas (16) y La memoria habitable (15), más el umbral desgarrador Plegaria del solsticio: “Señor de las tormentas, líbranos de los muertos/ pasados y futuros/.../ Tú que miras ahora desde la ardiente sílaba,/ desde la nada fría de tu sangre sin nadie.” (p11)

Domínguez Ramos levanta su voz para sentir profundas heridas en la carne y poder hablar solo del silencio: “Fluyen sobre la casa/ el tiempo, el viento, el hueco/ del vértigo, el vacío de otro tiempo sin tiempo/.../ sin nombre y sin respuestas.” (p33)

Sueño de las hogueras, fulgor y sombras, espejo de grandes autores (José A. Valente), siempre pura desnudez: “El idioma del viento/ va al cóncavo silencio de la noche/ y el zumo amargo que en las venas arde/ es sustancia callada que nutre la memoria.” (p38)

Santos Domínguez Ramos necesita buscar nuevas estrellas, ver universos insondables, porque sabe lo pequeños que somos: “Fuego, arcilla poblada por la emoción del pájaro,/ palabras abisales que suben de la cueva,/grieta incisa en los genes atónitos del miedo.” (p.46)


30 abr. 2017

Quien dice sombra, de Federico Gallego Ripoll

QUIEN DICE SOMBRA
(Premio “Villa del libro” 2015)
“luz presentida por la frente del ciego,
luz mucho más hermosa que la luz.”
(Federico Gallego Ripoll)


Envidiosos le niegan el pan y la sal en su querida tierra, pero esta voz es imprescindible. Hablo de Federico Gallego Ripoll (Manzanares, 1953), uno de los mejores poetas españoles actuales.

Autor del poemario Quien dice sombra (Col. Maravillas Concretas, 2017), ganador ante 329 obras enviadas desde América y Europa (20 países), al Premio de Creación Literaria “Villa del Libro”. Fundado en 2010 por la Diputación de Valladolid, alterna las modalidades de novela y poesía con generosa dotación: 15.000 euros y la publicación de 1.000 ejemplares.

Así valora un selecto jurado que forman críticos y poetas Quien dice sombra: “Precisa reflexión en torno al paso del tiempo, sus implicaciones poéticas y metafísicas. Tiene una estructura muy coherente, cuya lectura se llena de sentido conforme avanza, adquiriendo una dimensión universal. El libro, además, se construye con una precisión impecable desde las grandes lecturas clásicas y modernas, a través de un estilo propio y luminoso”.

Noemí Velasco (Lanza, 14 enero) entrevista a Federico Gallego Ripoll (reside en Mallorca desde 1995, sin olvidar nunca su pueblo, Manzanares): “Escribir es recorrer cada día su propia distancia, y hacerlo a pasos lentos y conscientes; escribir, hablar, entender, compartir... como se respira, sin medirse con nadie, buscando en ese cada día lo que cada día tiene de domingo: su momento de sol. Y ser paciente.”

Poeta cuya brillante trayectoria comienza en 1981 con Poemas del Condottiero (Col. Adonais). Tiene publicados 17 libros, más la selección titulada Un lugar donde esperarte (Antología 1981-2007. BAM. Ciudad Real, 2008). Entre sus premios: Crimen pasional en la plaza roja (accésit del Adonais, 1985), La sal (Feria del Libro de Madrid, 2000), Quién, la realidad (Jaén, 2002), La torre incierta (San Juan de la Cruz, 2004), Los poetas invisibles y otros poemas (Emilio Alarcos, 2006), y Dentro del día, acaso (Ciudad de Badajoz, 2011).

Quien dice sombra reúne 48 poemas ordenados en Mal de aurora (15), Sobre papel mojado (15) y Nosotros soy (18). Luces orientadoras, los títulos son frases o palabras, a veces en latín, entre paréntesis y con letra cursiva. Reproducimos el más breve (Erato): “Esperaba a la lluvia/ en el poema obtuso,/ pero el verbo me puso entre los dedos/ un instante de sol./ Amanecimos./ Y cantaron los pájaros/ sobre el papel desnudo/ un frágil heptasílabo/ lleno de flores blancas.” (p38)

Federico Gallego Ripoll, amigo de todos, seductora música del alma (Sed): “No del día o del agua, bebemos /la transparencia de la piedra/.../ la risa de los arboles/ la duda del desierto,/ la urgencia del chotillo que mama por primera vez./ No sabemos/ que ocurrirá mañana, acaso/ luego;/ mientras,/ entretenemos nuestra sed/ con las cosas del mundo.” (p54)