17 mar. 2017

Pasión y vida (1977-2017) Antología de Joaquín Brotóns

“Nadie te amará
como te amó el Poeta.”
(Joaquín Brotóns)

Joaquín Brotóns cumple 40 años desde su primer beso para las musas y Pedro A. González lo felicita preparando justamente Pasión y vida (Antología 1997-2017), valiosa selección de poemas en 192 páginas, 29 con “La lírica de un griego exiliado en Valdepeñas”, donde son analizados 10 libros (2 en prosa), más 6 antologías realizadas por varios autores.

Hablar, repetir verdades sobre Joaquín Brotóns Peñasco (Valdepeñas, 1952), memoria literaria provincial y nacional: jornadas poéticas, entrevistas culturales, artículos y reseñas publicadas en distintas revistas y los diarios Lanza, Canfali, La Tribuna. Todo palabras libres hasta 2007, cuando ya decide finalizar su trayectoria. El Ayuntamiento de Valdepeñas reconoce su labor y le concede la Medalla de las Letras “Juan Alcaide” (2014).

Poeta romántico, pacífico y rebelde, manchego de pura cepa, describe máscaras y dolor, mentes hipócritas que dominan el mundo: “Todos vamos siendo pasados a cuchillo,/ degollados a la luz del día/ por una sociedad-verdugo-justicia/ que nos marca el lomo como a los animales.” (p81)

Joaquín Brotóns, cautivo siempre por dioses griegos, lugares paradisíacos, espejos de belleza turbadora, fugaz: “Una noche más/ en la que no ha aparecido/ el arcángel de alas rosáceas.” (p109)

Versos desbocados entre fantasmas de la pena, desengaños, lunas en soledad: “...larga y oscura noche de insomnio,/ cuando la idea del suicidio/ tortura tu mente,/ decídete,/ da el paso final./ Vida sin amor/ no es digna de ser vivida.” (138)

Somos viejos amigos achacosos, pero (¿recuerdas, Joaquín?) fuimos valientes jóvenes, ángeles y demonios. Entonces (galería del malogrado pintor Francisco Vela Síller), Ciudad Real conocía tus Poemas para los muertos: “Yo no tengo un corazón, no,/ yo no tengo un corazón de carne/ y hueso,/ yo tengo seis corazones,/ seis fieras hambrientas/ que enjauladas rugen/ entre barrotes de silencio.” (p.48)

Amables lectores, Pasión y Vida (Antología 1977-2017) será presentado el día 24 de marzo, a las 8 de la tarde, en el Centro Cultural La Confianza. Junto al poeta Joaquín Brotons, estarán Pedro Antonio González Moreno, escritor; Jesús Martín Rodríguez, Alcalde de Valdepeñas; Manuel López Rodríguez, Concejal de Cultura; y Luis Rafael Hernández, editor de “Verbum” (Madrid).

7 mar. 2017

La musa a la deriva

(Premio “Fray Luis de León” de Ensayo)

Nuevo libro de Pedro A. González Moreno, La musa a la deriva (Valladolid, 2016), editado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, tras conseguir el Premio “Fray Luis de León”. Tiene carácter internacional y se convoca desde 1996 para distinguir obras de narrativa, poesía, ensayo y teatro. 

Reunido el jurado que formaban Fernando Rodríguez de la Flor (ganador en 1997), Fermín Herrero (ganador en 2005), José Luis Alonso de Santos, dramaturgo y director escénico; Joaquín Sánchez, escritor y director de Diario de León; Nicolás Miñambres, catedrático de Lengua y Literatura y crítico literario; y Carlos Aganzo, poeta y director de El Norte de Castilla, decide (por unanimidad) que La musa a la deriva: “Arroja una mirada global y exhaustiva sobre la poesía actual española. Destaca por el conocimiento profundo, la reflexión crítico-dialéctica, que no impide mantener la tensión lectora en todo momento, y su capacidad para dibujar una perspectiva inteligente sobre un espacio cultural en continua ebullición.”

Pedro A. González Moreno (Calzada de Calatrava, 1960), licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, poeta, novelista, crítico literario, ensayista. Premios ilustres avalan su trayectoria: Joaquín Benito de Lucas 1985, Accésit del Adonáis 1986, Villa de Madrid-Francisco de Quevedo 1997, Tiflos 2005, Villa de Aoiz 2006, Manuel Alcántara 2007, Alfonso el Magnánimo 2010, José Hierro 2013 y Río Manzanares de Novela 2007.

La musa a la deriva repasa dos generaciones (poetas nacidos entre 1980 y 1990) en sus 290 páginas, bien documentadas y repartidas en 3 bloques: “La musa frente al abismo de la poesía última: entre continuidad y ruptura”; “Secuelas de la posmodernidad: la musa en la frontera de los géneros”; y “Luces y sombras de la lírica”. González Moreno trata con precisión de cirujano, desde una perspectiva crítica y también escéptica, ese fenómeno que viene llamándose poesía joven y última: “Aunque haya envejecido hace ya bastantes años.”

Pedro Antonio describe un panorama tan distinto como inabarcable, por su constante variación. Revisa “géneros fronterizos” (no estrictamente poéticos): presentaciones, conferencias, prólogos, reseñas... Define factores externos que actúan sobre la poesía (a veces negativamente): función de la crítica literaria; vorágine de poemarios y antologías (nacionales y regionales) que saturan el mercado editorial; papel del lector en su reducido circuito; retos para la escritura con la presencia de las nuevas tecnologías y redes sociales, etc.

El autor de Aproximación a la poesía manchega (Ensayo. BAM. Ciudad Real, 1988) y Más allá de la llanura (Libro de viajes. BAM. Ciudad Real, 2009 y 2013), finaliza con una poética reflexión: “Mientras nuestras palabras, como la casa de Luis Rosales, sigan encendidas, al menos tendremos la certeza de que la vida será algo menos oscura. Mientras siga ardiendo la voz de los poetas, sabemos que habrá un poco más de luz y de calor en el invierno del mundo.”


24 feb. 2017

Juan Ramón Jiménez, poesía y literatura

“...el árbol puro del amor eterno.”
(Juan R. Jiménez)



Juan Ramón Jiménez (Moguer, Huelva 1881-San Juan, Puerto Rico 1958) define las principales diferencias entre poesía y literatura: “Quieren imponer literatura como si fuera poesía. Todos saben que los verdaderos poetas escriben para liberar música del alma.”

El autor de Piedra y cielo (“No le toques ya más,/que así es la rosa.”), percibe la belleza velada por luz crepuscular, pero defiende: “La poesía está más allá, sin espacio ni tiempo, y su revelación elige la belleza absoluta.”

Desde la muerte de su padre (1900), el poeta sufre crisis depresivas y retiros en varios centros. En su habitación organiza tertulias donde asisten Machado, Valle-Inclán, Benavente… El Sanatorio del Rosario de Madrid cobró fama por ellas: “Poesía no es forma, sino esencia. Si la literatura puede morir -caer al olvido-, la esencia vive, comunica, transciende.”

En 1936, cuando su poesía roza la perfección, estalla la Guerra Civil Española. Juan Ramón y su mujer, Zenobia Camprubí, apoyan al legítimo Gobierno de la República y también acogen a niños huérfanos en una de sus casas. El Presidente, Manuel Azaña, les ayuda a salir de Madrid por vía diplomática. Viajan hacia Washington, para ocupar un puesto en la embajada cultural y dedicarse a la docencia.

Visitan ciudades americanas (Nueva York, Miami, Orlando...): Juan Ramón imparte conferencias en español que Zenobia traduce al inglés. Son invitados en Argentina (Buenos Aires, Córdoba, La Plata...), Cuba (La Habana) y Puerto Rico. Escribe poesía desnuda (Espacio y Animal de fondo): “Pájaro, amor, luz, esperanza; nunca te he comprendido como ahora; nunca he visto tu dios como hoy lo veo, el dios que acaso fuiste tú y que me comprende.”

Andaluz universal y Premio Nobel de Literatura 1956: “...por su poesía lírica que, en el idioma español, constituye un ejemplo de elevado espíritu y pureza artística.” El 29 de mayo de 1958 muere Juan Ramón en San Juan de Puerto Rico. Sus restos y los de Zenobia fueron trasladados a España y recibieron sepultura el día 6 de junio en Moguer. Juan Ramón Jiménez, solitaria torre de marfil, fascinante poeta: “¡Temblor, relumbre, música en la frente/ -cielo del corazón- del libro puro.”

Amables lectores de Lanza recomiendo sus obras, donde brilla con fulgor esencial el famoso libro titulado Platero y yo (elegía andaluza): “Platero es un burro pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.”


18 ene. 2017

Pasajeros de lunas y futuros

“...mientras la vida impone sus fracasos.”
(Antonio García de Dionisio)

La veterana Peña Rodense de Madrid cumple su palabra creando la colección de poesía “Miliaria”, donde publican el trabajo ganador del premio “Quijote de Plata 2015”: Pasajeros de lunas y futuros (Cervantina Printers. El Toboso, 2016), original de Antonio García de Dionisio.

Sabia decisión adoptada con la 24ª convocatoria (antes gratificaban un poema sin editarlo), que busca difundir obras de calidad elegidas por expertos críticos: José López Martínez, Manuel Cortijo Rodríguez y Charo Báguena Molina, forman este jurado.

Antonio García de Dionisio (Manzanares, 1942) lleva muchos años altruistas como difusor cultural en su querido pueblo. Cofundador del grupo literario “Azuer” (1978), dirige la prestigiosa revista “Calicanto” (1996). Desde Poemas intransferibles (BAM, 1997), hasta El hacedor de puentes (Ed. Vitruvio. Madrid, 2013), suma 17 libros y galardones importantes: Pastora Marcela 2003 y 2009 (Las esferas muertas y Espacios vacíos), Amantes de Teruel 2006 (Donde nacen las tormentas), Rafael Morales 2007 (Obsidiana), Juan Bernier 2010 (Totalidad de la espera), Ernestina de Champourcín 2012 (El sueño y el vuelo) y Adolfo Utor 2013 (Un cristal para enero).


Pasajeros de lunas y futuros reúne 36 poemas orientados En la tierra (10), Sobre el agua (13) y Desde el aire (13). Los abren citas reveladoras de Pablo Neruda, Rafael Alberti y Vicente Aleixandre. Salvo un soneto final, todos versos libres, musicales (5, 7, 11, 14 sílabas) glosas sobre la vida. Antonio mantiene su voz especial bien afinada: “El grito de los débiles/ guardado entre los gritos,/ consumido en la fe desnuda y pura/ de los que nada tienen.” (p16)

Siempre, libro tras libro, verdadera poesía. Nunca será literatura, porque brota del alma: “Algo que desconoces va naciendo/ dentro de los silencios de otro mundo.” (p33)

Para descubrir, el poeta no teme las alturas: “Llegar hasta la nube,/ disipar la certeza del aire/ que nos habla,/ mirar y ver la tierra/ escondida en los sueños/ de los hombres;/ como los peces solos,/ en el agua del mar.” (p46)

Antonio García de Dionisio vuela sin tener alas y por espacios cada vez más humildes: “Los poetas desnudos avanzan sin palabras,/ creen que la noche cierra los ojos del que espera,/ y nunca reconocen ser ellos los que fueron/ poniéndole a los hombres/ infinitos caminos donde poder soñar.” (p14)

1 ene. 2017

Cadáver para un libro

“Amé mi arte a lo incendiario,/
a lo estallido, a lo delirio;/
y que me llamen así...”
(Davina Pazos)

Davina Pazos trae nuevos y valientes gritos de poeta: “Hielo no, porque mi nombre es fiebre,/ ardores de esta cólera maldita,/ que sufro de mí y es quemadura/ por la que sale un asesino/ que a mí también me mata cuando mata/ y me redime.” (p9)

Ecuatoriana-Española, reside y trabaja en Madrid; pero recuerda bien a los amigos manchegos. Tiene publicados: Hasta la muerte... ¡Carajo! (C.B. “Manxa”, nº 17. Ciudad Real, 2006), Lo que más me duele es tu nombre (Premio “Ernestina de Champourcin”. Diputación Foral de Álava, 2007) y Voces (Ed. Vitruvio. Madrid, 2014), a los que sumar este Cadáver para un libro (Ed. Lastura. Ocaña -Toledo-, 2016).

Escritos desde la percepción del protagonista, reúne 36 poemas cuyas imágenes (claras, bellas, frías y duras) proyectan espacios de libertad en cada verso: “Les llevo al cementerio/ flores,/ palabras de tristeza/ con páginas de un diario/ y una foto./ La inmortalidad/ nacida de la muerte.” (p27)

Como vampiro que siempre mata sin remordimientos, describe con pasión a sus víctimas: “Prefiero los que gritan,/ maldicen o perjuran,/ que miran a los ojos/ y escupen o intentan escapar./ Le dan al juego un toque emocionante.” (p31)

Valiosas, encendidas, musicales palabras. Davina Pazos juega todo al rojo, salta los abismos y su poesía convence: “Mirando el cadáver/ a uno se le ocurren tantas cosas,/ que bien se podría escribir un libro.” (p54)